ana wills fans

viernes, 3 de mayo de 2013

Ana Wills al desnudo articulo de la revista fucsia

Ana Wills al desnudo. Camisa, $630.000; de Kika Vargas. Falda, $149.000; collar, $89.000; de Zara.
Publicado: 2012-06-14


Nada en su ADN permitía anticipar su destino. Descendiente de una familia aristocrática, los Wills-Obregón, se esperaba de ella una vida de alta sociedad, entre clubs y cabalgatas en fincas de la sabana. Nada de eso sucedió. Tal vez se impuso la vena artística de su madre, y Ana es considerada hoy la gran rebelde de la élite bogotana.

Extrovertida y ansiosa, Ana Wills quiere todo ya. De temperamento fuerte y explosivo, desde que nació en Bogotá, creció en un ambiente feliz, como la segunda de cuatro hermanos, consentida y caprichosa. Desde chiquita le encantaba hacer shows, bailar, pintar y cantar, animada por su mamá, la pedagoga musical chilena María Teresa Briceño de Wills. Comenzó a estudiar en el Liceo Francés, terminó en el San Patricio y se graduó de publicista en Argentina, donde vivió cuatro años y tuvo varios grupos de rock. Después viajó cuatro meses por Brasil y volvió a Colombia por carretera. Al llegar, grabó un disco con el productor Raúl Suárez, en el que fusiona lo electrónico con ritmos colombianos, pero dice que todavía no ha llegado el momento de lanzarlo.
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Espontánea, alegre y claustrofóbica, nunca va al gimnasio, de vez en cuando se fuma un cigarrillo y es adicta a las gaseosas. Le encanta comprar ropa y sobre todo zapatos, los libros de José Saramago, la historia, y cuando viaja siempre lleva su iPod, para poder caminar y oír música, alejada del resto del mundo.

Al año de haber regresado a Bogotá, se casó con Alejandro Laserna y quedó embarazada. Cuando acababa de nacer su hijo, Salvador, ya había dejado de trabajar en publicidad y, buscando otras opciones de vida, lanzó la marca de ropa para bebés Divino Baby, con 200 prendas de diseños roqueros muy originales, que se vendieron en 15 días.

La actriz
“De repente me llamó una amiga que trabaja en televisión –cuenta Ana– y me dijo que el productor de la telenovela Amor en custodia me quería ver para el personaje de Bárbara Sanín Delucci, una niña anoréxica y problemática. De chiquita yo había hecho muchos comerciales y nunca le había tenido miedo a las cámaras ni a actuar. Como cantante, estaba familiarizada con los escenarios y sabía enfrentar al público, pero nunca había pensado en ser actriz. Sin embargo, se me presentó esta oportunidad en el momento menos esperado y no quise negarme a hacer un casting para una novela importante, y acepté. Estoy muy agradecida con ese personaje, porque, a pesar de ser problemático y odiado por muchos, dejó un mensaje positivo para la sociedad, sobre todo, para la cantidad de mujeres que sufren de algún desorden alimenticio. Fue una verdad que se destapó en un país como Colombia, donde no se trata este tema con profesionalismo, ni le dan la importancia necesaria.

“Al principio fue difícil el manejo de cámara y algunas cosas técnicas, pero, gracias a los directores, actores y al equipo técnico, aprendí a manejarlo, le cogí mucho gusto a este oficio, mucho cariño a mis compañeros de set, sobre todo agradezco enormemente la paciencia que me tuvieron y en especial a Alejandra Borrero. Las escenas con ella fueron las que más disfruté, nunca me sentí actuando, todo fluía naturalmente; fueron momentos muy especiales y logramos conectarnos de una manera muy particular. Ella fue mi guía, consejera y maestra en todo este proceso.

La primera escena íntima fue complicada, me puse nerviosa, pero todo el equipo hizo que fuera más fácil. Mi marido lo respetó muchísimo, obviamente, prefería no ver esas escenas, pero es un trabajo, no hay nada qué hacer, y fue netamente profesional. Después me han tocado varias escenas íntimas y cada vez es menos difícil.

“La actuación me cambió la vida drásticamente, en general para bien. Hay cosas que uno deja de lado, tiempo que quisiera compartir más con mi familia y recrearme con otras actividades, pero no me quejo. Adoro mi trabajo y es realmente satisfactorio ver un buen resultado después de tanto camello. Actualmente estoy grabando el personaje antagónico en la telenovela Allá te espero, escrita por Adriana Suárez”.

La mamá
“Tristemente, hace un año me separé de mi marido. Al mismo tiempo que murió mi papá estaba viviendo la tristeza y el vacío de la separación. Ha sido difícil porque me casé con las mejores expectativas de tener una familia y de repente las cosas cambiaron inesperadamente. Decidimos separarnos porque, simplemente, ya no nos entendíamos. Por el momento ambos estamos mejor solos y no descarto la posibilidad de reanudar el matrimonio, pero en este momento no. Somos amigos y tenemos un hijo adorado que nos trae mucha felicidad.

El matrimonio es tan complicado como una ruleta rusa, a unos pocos les funciona, encuentran el amor y al eterno compañero, pero la mayoría no. Creo en el enamoramiento, que es la parte rica, cuando uno está feliz e ilusionado; ojalá que eso durara para siempre, pero al final se vuelve una lucha por reencontrar ese enamoramiento perdido, porque si uno no lo reinventa o lo sabe mantener y cuidar, se acaba. El amor de pareja es muy complicado, pero encantador.

“El tiempo libre que tengo lo comparto con mi hijo. Él es el hombre de mi vida. Me encantan los animales y tengo dos perros setter irlandés, un gato y un burrito en miniatura que se llama Benicio del Toro. Duré un año buscándolo por todo el país para regalárselo de cumpleaños a mi hijo”.

La estrella
“Durante tres años me negué a salir en la revista Soho, pero después acepté con fotos tomadas por un fotógrafo amigo mío, en Santa Marta, que es un sitio que me encanta, y mostrando hasta donde quise mostrar. Esas fotos funcionan en un país donde se valora a una mujer estéticamente delgada, como soy yo, pero aquí les encanta ver una mujer voluptuosa, operada y vulgar. Me gustó marcar una diferencia con lo que comúnmente se ve en esa revista, y no darle gusto a 80% de colombianos que se quedaron con ganas de ver más. Me di gusto a mí misma y a los que valoran unas fotos estéticamente bonitas, en las que cada detalle contaba, la luz, el paisaje, el vestuario; y sin un solo retoque de Photoshop, soy yo al natural y eso me gusta”.

La empresaria
“Hace dos años abrí Bembé, un restaurante-bar de salsa, en La Macarena. ¡Sí, el famoso bar a donde fue el Bolillo Gómez a armar estragos! También monté con la actriz Estefanía Godoy el restaurante Marisol en Santa Marta, a donde viajo cada vez que puedo porque tengo una casa allá. El restaurante está dirigido especialmente a extranjeros, a quienes les gusta la comida sana, vegetariana y la de mar, además, tenemos planes ecoturísticos, como un tour en bicicleta por la Sierra Nevada”.

La fama
Exótica, segura de sí misma, sorda a las críticas malintencionadas y convencida de que la buena energía es un escudo protector, Ana se siente por encima del bien y del mal, y sabe que hay que tener personalidad y mucha fuerza para medírsele a situaciones como la que tuvo que enfrentar cuando se presentó al Premio TV y Novelas con un vestido de Leal Lecarett que dio mucho de qué hablar. Pero ella, en lugar de ofenderse, confiesa: “Dicen que soy la Lady Gaga colombiana, ¡qué delicia!, para mí es todo un honor marcar tendencia y ser original”.

Ana Wills, una apuesta por la autenticidad


La actriz y cantante busca convertirse en la abanderada de causas como la lucha contra la anorexia, la adopción de animales maltratados y la ayuda a madres cabezas de familia de poblaciones vulnerables



Ana Wills encarna el estilo, un concepto que para muchas no es más que un misterio. “La moda caduca el estilo no” solía aleccionar Coco Chanel y de alguna manera esta publicista, cantante en los tiempos libres y actriz ha logrado crear una presencia emblemática, pero no solo en cuanto a la ropa y los accesorios se refiere, ella con sus formas particulares de andar la vida ha también encarnado el epítome de una mujer joven, independiente, emprendedora de negocios, que tiene conciencia social y además tiene tiempo para su pequeño hijo.
Por estos días, además de entrenarse para sus roles actorales se convierte en la abanderada de campañas como la de adoptar los caballos de las zorreras para que puedan tener un resto de vida más digna y apuesta por comprarle tejidos a las mujeres cabezas de familia de Malí para su marca de ropa infantil Divino Baby. Hablamos con Ana Wills para desentrañar todas sus múltiples facetas.

¿Qué pulsión te llevó a hacer música?
En mi familia la música siempre ha estado presente. Mi madre es pedagoga musical y desde pequeña tuve una educación musical. Me gusta componer y cantar, pero, por el momento, lo tomo como pasatiempo personal, no comercial. Me gusta mucho James Blake, un músico joven experimental que mezcla sonidos electrónicos con el canto e instrumentos clásicos. También me declaro amante de la música del pacifico instrumental, en especial uno que se llama pura chonta.

¿Te definirías como una rebelde, como tanto te han bautizado los medios?
!No! Son los mismos medios los que se encargan de estandarizarlo a uno. No soy una rebelde, no me interesa ir en contra de nada ni llamar la atención por el simple hecho de vestir de alguna manera o pensar distinto... prefiero decir que soy autentica y que no me da miedo demostrarlo.
¿Qué es lo que más te da miedo de ser actriz?
Ser una figura pública y que irrespeten mi intimidad e integridad. Ante todo soy humana y llevo una vida normal como cualquier persona.
¿Por qué crees que para los directores encarnas las características propias de la antagonista?
Tengo unas facciones marcadas, no soy precisamente la cara de niña dulce aunque ¡sí lo soy! Y eso suele pasar, lo encarnan a uno en un tipo de personaje y es difícil salir de ahí. Me encantaría hacer un personaje totalmente opuesto a los antagónicos que he hecho hasta el momento.
Hay muchos mitos y miedos sobre ser madre joven. Tú tienes un hijo de cuatro años ¿Cómo lo has vivido? ¿Qué conquistas y qué renuncias te ha traído la maternidad?´
El miedo se pierde una vez eres consciente de lo maravilloso que es ser madre. Después de haber vivido la experiencia de ser madre joven, me doy cuenta de lo agradecido que es el cuerpo, pues físicamente sufre menos y se repone súper rápido. Tienes más energía y vitalidad. Ha sido el mejor regalo! inspiración para mi proyecto de vida, amor verdadero, sano y sincero por siempre, no puedo estar más agradecida... No tuve que renunciar a nada, todo lo contrario, cosas buenas fueron y seguirán pasando.
Al final, todas las mujeres sin importar edad, andamos lidiando con los mares turbulentos del amor, desde tu experiencia ¿cuáles dirías son esas creencias sobre el amor que más nos condenan?
Creo en el amor, creo que es el motor de la vida, sin embargo, como en todo hay que aprender a manejar la inteligencia emocional para no caer en decepciones. Por ejemplo, en cada pareja se establece un intento de liderazgo, lo normal sería que hubiera un equilibrio, pero como cada uno tiene objetivos e intereses diferentes, hay que llegar a un acuerdo. Lo ideal es que tengan objetivos en común.
La falta de comunicación, y de atención por lado y lado terminan minando cualquier relación, y definitivamente es claro que después de los tres años de convivencia con tu pareja, cuando decae la etapa pasional, empieza uno a pensar en otras cosas importantes, como metas, trabajo, y problemas más individuales que son inevitables. Ahí es cuando hay que tener cuidado, ser inteligente, pensar con la cabeza y ponerse la mano en el corazón y actuar de la mejor manera para conservar una bonita y estable relación de pareja. Como cualquier cosa en la vida, para que perdure hay que cuidarla!
¿Con qué estereotipos tiene que enfrentarse Ana Wills cuando se vuelve una mujer que sale en TV y que es reconocida?
Ser una figura pública implica exponerse a que hablen de ti, critiquen, juzguen, aplaudan y aprueben lo que haces o dejas de hacer, todavía no me acostumbro a eso y prefiero mantener mi vida en reserva. Habrán situaciones en las que es bueno sacarle provecho a esa exposición mediática, como por ejemplo la campaña de adopción de los caballos, o una campaña informativa de trastornos alimenticios, etc., sacarle provecho para ese tipo de cosas me parece positivo.
¿Qué aprendiste en tanto actriz de la mano de Bárbara Sanín, tu personaje de ‘Amor en custodia’?
Fue mi puerta a este mundo de la actuación. Me enseñó muchas cosas, no solo como actriz sino como persona. Este personaje le llegó al corazón a muchas gente y sobretodo logró dejar un mensaje preventivo en tantas personas que sufren de algún desorden alimenticio, en este caso la anorexia y la bulimia... era un personaje adolescente, complicado pero amoroso. Me llegó al alma, aprendí a quererla y a moldearla. Me gustó tanto que decidí dedicarme de lleno a la actuación.
¿Qué nuevos retos trajo el siguiente personaje en ‘La mariposa’?
Tuve la oportunidad de demostrarle a la gente que detrás de Bárbara había una mujer seria de armas tomar. Fue todo un reto una experiencia interpretar a Laurens.
En un mundo en donde la delgadez es el canon a seguir ¿cómo vive Ana Wills su cuerpo?
Aunque muchos critiquen el hecho de que sea una mujer delgada, pocos saben que no hago ningún esfuerzo por estar así, de hecho, no soy muy fan del ejercicio y absolutamente negada a las dietas o restricciones. Disfruto a pleno la comida, es una de las dichas de la vida. Me gusta como soy, me siento cómoda y sana. No soy el prototipo de mujer que a los colombianos les gusta, pero tampoco peleo por serlo. De hecho la tendencia a operarse para verse más voluptuosa me parece totalmente anti natural, y el peor ejemplo para nuestros hijos. Hay que cuidarse sí, pero no deformarse.
¿Puedes contarnos un poco sobre toda esta apuesta que estás haciendo por adoptar y acoger animales maltratados?
Pues le apuesto a que la gente sea consciente del daño que le genera a la sociedad el modo como trata sus animales, eso demuestra lo inculta que una sociedad puede llegar a ser. Podemos seguir siendo un país tercer mundista pero, ya superamos la época medieval como para estar dependiendo de animales para que halen carretas y aparte de todo sean maltratados. Agradezco a la Secretaria de Movilidad y al Alcalde por permitir y ofrecer opciones para erradicar de una vez por todos los vehículos de tracción animal de una manera próspera e inteligente donde todos salen ganando y donde por fin, estos caballos podrán tener una vida normal, en el campo para que descansen sus tantos años de trabajo forzoso.
Yo ya adopté, y todavía hay muchos caballitos por adoptar.
¿Has explorado la moda con tu marca infantil, cómo te ha ido con esta apuesta y si tuvieras que definir el universo que creas con tus diseños cuál sería?
Siempre saco colecciones diferentes y el año pasado rompí todo esquema de ropa para bebés con una colección confeccionada en Mali, África donde actualmente se vive una guerra nefasta. Con Divino Baby ayudamos a familias, madres cabezas de familia y tribus y traemos a Colombia una colección única y con toda una historia detrás. Divino baby no tiene fronteras, y viste a los niños con un toque étnico, de mundo, único y original.
Justamente ¿cómo llegaste a la más reciente colección que retoma telas de Malí?
Mi mejor amiga trabaja con telas, y diseño textil. Tuvo la oportunidad de viajar a Malí y ahí conoció a mi proveedor. Las telas de Malí son reconocidas mundialmente por sus diseños y la calidad del algodón. Es una entrada económica muy importante para ellos.
Tu estilo causa comentarios, ¿qué influencias componen el armario de Ana Wills?
De todo un poco. Me gusta mucho el negro y las transparencias que están tan en boga hoy. Soy sencilla en el día a día, lo importante, sin duda, la comodidad. Pero me gusta arreglarme para salir, y que mi estilo cause comentarios, está demás. Tampoco confió mucho en el ojo crítico colombiano a la hora de hablar de moda. Son pocos los que saben pero muchos los que critican.